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Short Film- Hope

Directed and produced by Tonatiuh García Jiménez

Edition Omar E. Ramírez Jiménez

What message would you send to the child you once were?

Three characters in different times and stages are linked by Bach music piece and by a fragile element that comes alive on contact with water. A small paper boat that descends on a river, and decides to leave its surroundings to continue by an inhospitable way for it. Is there a message in this little ship that has traveled in time? What would you write on that piece of paper?

 

Mi primera producción y dirección en la realización de un cortometraje. Agradezco a todos los que hicieron posible este proyecto. El cortometraje fue filmado en los alrededores de la ciudad de Xalapa, Veracruz en México entre noviembre de 2016 y marzo 2017. Un río llamado Pixquiac que afortunadamente aún no está tan contaminado, aunque su afluente es cada vez menor, tiene mucha vegetación a su alrededor. También rodamos en un lugar conocido como El Volcancillo, un pequeño cráter de un volcán que ya está apagado, en donde se pueden disfrutar de caminatas, paisajes hermosos, conglomeraciones de rocas volcánicas, atardeceres, cuevas, pequeños rastros de ríos de lava petrificados. Aparece también la escena de las vías del tren, en un típico día xalapeño, en donde se observa brevemente cómo desciende la neblina. El cortometraje está enmarcado entre la primera escena y la final: la Laguna de Alchichica. Una misteriosa laguna cercana a la población de Alchichica, en la cerranía, cerca de las faldas de otro volcán, El Cofre de Perote, de agua muy densa que no permite que haya peces. Su profundidad aún no ha sido calculada con exactitud y con ello se derivan innumerables teorías. Me atreví a adentrarme en la orilla de la Laguna de Alchichica y mis pies se hundieron aproximadamente unos 30 centímetros en un lodo blanquecino.

La mejor interpretación de la micro historia la tiene el espectador, espero que lo disfruten.

Por Tonatiuh García Jiménez    22/02/2017

El gobernador de Veracruz omite referirse a la imposición de su hijo como alcalde

Yunes Linares ha desplegado sus reflectores mediáticos para acusar de “desquiciado” y “bocón” a López Obrador. En un video difundido hoy en las redes sociales se ve a un gobernador con rostro duro y molesto.

¿Por qué ha salido tanta rabia y desprecio de Yunes Linares hacia el dirigente de Morena? ¿Por qué empieza el gobernador veracruzano un pleito de acusaciones viscerales con quien encabeza las preferencias electorales para presidente de la República?

Yunes Linares se proyecta

Con la retahíla de calificativos viscerales que le endilga a López Obrador al llamarlo “desequilibrado mental”, “bocón”, “autoritario”, “corrupto”, “desquiciado”, Yunes Linares está demostrando enojo y resentimiento. Un somero análisis psicológico del contenido de este video nos demostraría no sólo irritación y odio hacia una persona, sino también construiría el perfil de alguien con las mismas características a quien está ofendiendo. En pocas palabras, Yunes Linares se está proyectando.

Todo se deriva de unas declaraciones que López Obrador hizo a su llegada al aeropuerto Heriberto Jara en Veracruz el día de hoy. El líder de Morena acusó a Yunes Linares de querer imponer a su hijo como alcalde del Puerto de Veracruz. ¿Porqué Yunes Linares evade responder a este señalamiento en su video? López Obrador también acusó al gobernador de tener controlados (maiceados) a algunos medios de comunicación. ¿Acaso no es una práctica que resulta evidente para los ciudadanos, el que el gobernador de Veracruz haya implementado una campaña mediática; un circo político sobre sus avances nimios en materia de seguridad y desarrollo, y que esté pagando con erario público sus apariciones en ocho columnas en la prensa, en televisión e incluso en redes sociales?

¿Por qué no se da conocer las cantidades de dinero que Yunes Linares está gastando en medios de comunicación? ¿Cuánto se está gastando diariamente en prensa escrita, radio, televisión y redes sociales para presumir los avances del gobierno del cambio?

Lo que los veracruzanos quieren es que Yunes Linares meta a la cárcel a Duarte, tal y como lo prometió en campaña, y que inicie juicios en contra de más de 20 funcionarios duartistas, y no un pleito de dimes y diretes con un dirigente nacional de un partido político que ni siquiera ocupa un cargo como funcionario público.

La desgastada guerra sucia contra López Obrador

Después de la pifia que resultó el montaje mediático de la bodega con objetos de valor de Javier Duarte y su esposa, la cual se redujo a la ridiculización y al meme del “sí merezco…”, Yunes Linares retoma una estrategia de guerra sucia desgastada, recordando la misma estrategia implementada en los tiempos en los que Calderón fue candidato a presidente: “López Obrador es un peligro para México”. Convirtiéndose así en un perro (con perdón del gremio canino) que ladrará para denostar y hacerle el favor a ese grupo político que no quiere que Obrador llegue a ser presidente.

Temeroso de no rendir resultados concretos (mostrar el diario de Karime Macías con planas de superación personal no lo es), de no cumplir con sus promesas de campaña, Yunes Linares recurre a actos maquillados, a discursos huecos, a hallazgos espectaculares que no satisfacen en absoluto la rendición de cuentas que exigen los veracruzanos.

El tiempo está corriendo

Yunes Linares no sólo tiene pendiente el meter a la cárcel a Javier Duarte y a sus principales colaboradores. Él prometió acabar con la delincuencia, crear empleos, reducir la deuda, bla, bla, bla. El tiempo está corriendo y su gobierno sigue atorado, sin dar resultados claros.

Con este video, el mandatario veracruzano se muestra desesperado por los significativos avances del Movimiento de Regeneración Nacional; encolerizado por las incursiones en su territorio del político tabasqueño; preocupado porque en este año habrá elecciones para renovar las alcaldías del estado y será para él, un primer aviso de la desaprobación de su gestión como gobernador. Pareciera ser que MORENA le quita el sueño a Miguel Ángel.

En el colmo de su histeria, Miguel Ángel Yunes Linares acusa a López Obrador de haber recibido dinero de Duarte. Sí, leyó usted bien. Como cuando el merolico embaucador, confiado en sus dones de manipulación, presume con sorna el producto que le resolverá todos problemas del hogar y usted se lo cree y se lo compra.

¿Sí merezco un gobernador así?

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Por Tonatiuh García Jiménez

¿El principio del fin?

La política implementada por la administración del presidente de Estados Unidos podría iniciar el debilitamiento de este país como hegemonía política y económica.

Las crecientes protestas de ciudadanos norteamericanos y las muestras de desaprobación de países que se han considerado hasta ahora aliados, son indicativo de que Estados Unidos está entrando en una agitación política y económica que había sido contenida en las últimas décadas.

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Vulnerabilidad en ciernes

Las iniciativas de proteccionismo económico emprendidas por la nueva administración; sus planes de construir el muro; el fin de TLC; el cierre de sus fronteras por 90 días a refugiados de al menos siete países de mayoría musulmana (Irán, Irak, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Sudán); el fin del sistema de salud conocido como Obamacare; las polémicas iniciativas en contra de derechos de la mujer, han comenzado a crear disidencia en esferas de su propio partido, a generar protestas en importantes ciudades norteamericanas, a levantar voces de condena en distintos países (incluyendo el Reino Unido y la Unión Europea), a que organizaciones no gubernamentales y altos ex funcionarios emprendan acciones legales para revocar sus decretos e, incluso, a que la ONU repruebe la resolución antimusulmán.

La paranoia, soberbia, arrogancia y pretensión de saberse omnipotente, por parte de Trump, no necesariamente llevarán a fortalecer a Estados Unidos en sus lazos con el exterior, ni mucho menos brindará confianza entre sus ciudadanos. Al contrario, colocará a una de las principales potencias en el mundo en una posición vulnerable.

A río revuelto…

Países como China, Rusia, el bloque de la Unión Europea, e incluso Latinoamérica bien podrían aprovechar esta coyuntura de inestabilidad interna de Estados Unidos y censura mundial para tomar ventaja en acuerdos comerciales y, si se quisiera ir más allá, alentar e incitar mayores protestas y desequilibrios económicos internos, tal y como lo ha hecho el propio Estados Unidos en gobiernos que ha deseado derrocar. Sin embargo, habría que dar seguimiento a personajes que pueden convertirse en “Trump” en el corazón de Europa: Frauke Petry en Alemania; Marine Le Pen en Francia; el ultraderechista Geert Wilders en Holanda; y el joven italiano Matteo Salvini. Trump necesita gobiernos que abiertamente apoyen sus políticas, como ya lo hizo Israel respecto al muro que el primero planea construir.

Esta fase abiertamente beligerante, se enmarca en la grave crisis financiera de Estados Unidos. Ni demócratas ni republicanos han reducido la deuda, por el contrario, ésta ronda ya los 20 billones de dólares. En contraparte, Rusia ha disminuido su deuda, respaldando su moneda con el aumento de sus reservas de oro hasta las 1,238 toneladas métricas. (China es al país al que Estados Unidos le debe el 7% de su deuda). Son diversos analistas que apuntan a un próximo colapso de la economía norteamericana. Los coletazos de esta probable recesión son imprevisibles.

Trump ha roto el récord de desaprobación de la mayoría de los norteamericanos (51%) en tan sólo 8 días. Ha despedido a la procuradora general Sally Yates cuando ésta anunció que el Departamento de Justicia no defendería la orden de expulsar a musulmanes y refugiados de 7 países de mayoría musulmana. Así mismo, el presidente 45o de Estados Unidos ha creado encono en sectores de la población norteamericana en donde antes no existían expresiones de antipatía, nacionalismo recalcitrante, censura y crítica.

Sí, posiblemente Putin prefería a un personaje como Trump. ¿Era esta apuesta para consolidar acuerdos comerciales con empresas de colaboradores de Trump y del propio presidente o para sentarse y divertirse viendo en lo que se ha convertido la actual política estadounidense? ¿Acaso estas circunstancias no brindan a China la oportunidad de derrumbar de una buena vez a su principal adversario económico?

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Nacionalismo de Peña, una máscara hipócrita

¿No tendría que aprovechar México la tormenta que se avecina para afianzar lazos con América de Sur? ¿Acaso no tiene el mejor pretexto ahora que Trump le ha dado una patada al TLC?

Lamentablemente el servilismo que ha caracterizado tanto a gobiernos priistas y panistas hacia las administraciones de gobiernos norteamericanos, sólo dará continuidad a una política que favorezca nuevamente la voluntad de las barras y las estrellas. Todas las reformas (energética, financiera, educativa, telecomunicaciones) han sido dictadas desde Estados Unidos, impulsadas por el Pacto por México (PRI-PAN-PRD) en contubernio con los grupos oligárquicos del país.

Los enclenques posicionamientos oficiales de México sólo demuestran que Peña Nieto continuará con una política de sumisión y simulación. Si acaso, estarán preocupados porque sus intereses por perpetuarse en el poder no sean tocados o, peor aún, estén ansiosos de llegar a un acuerdo tácito con Trump para evitar un cambio verdadero para el país en el 2018.

Alea iacta est.

La realidad veracruzana en nuestros días es dominada por dos fases terminales del despotismo: la violencia contra la sociedad en su sentido más crudo y cruel, y la degeneración política que vulnera cualquier garantía social y establece de facto el arrogante precepto de autoritarismo de estado.

Las circunstancias por las que atraviesa el estado de Veracruz (aunque sabemos que es el país entero) rebasan cualquier adjetivación alarmista. Cómo describir el dolor que sufren los familiares de miles de desaparecidos; cómo narrar las escenas de horror que antecedieron al cavarse las decenas de fosas esparcidas de norte a sur; cómo comprender la angustia de ciudadanos ante el secuestro, la extorsión, el cobro de piso; cómo aliviar el dolor de hijas y madres violadas en su integridad; cómo explicar a los familiares de inmigrantes que la marcha de esperanza de éstos últimos fue truncada por una bala, que la tragedia que los hizo emigrar terminó en un drama peor, que sus cuerpos fueron arrojados a un tambo con ácido, y que si corrieron con suerte de que sus cuerpos cercenados fueran encontrados, al día siguiente la prensa amarillista los habría fotografiado con la cáustica leyenda “pertenecía al crimen organizado”.

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Cómo aceptar que vivimos en una democracia si en el trasfondo se restregan personajes políticos en el circo de la ignominia, mostrándonos malabares de deshonra, reluciendo entre carcajadas sus colmillos del agravio, orgullosos de que sus actos de magia sobre saqueo al erario estarán premiados con una medallita obsequiada desde otra esfera de más arriba, y que tendrá enmarcada en letras de oro institucional la dedicatoria que por décadas campea en el éter gubernamental: impunidad.

La sociedad está asqueada. No sin razón.

¿Porqué mejor no hundir nuestra cabeza en la tierra e ignorar todo?

La terapia social cotidiana encuentra ahora su refugio en el meme, en el post viral, en el hashtag con mentada de madre como dedicatoria , en el tuit insufrible y microscópico: la redes sociales se convierten en el muro de los lamentos.

¿De qué otra manera desinfectar nuestra conciencia para darle consuelo? ¿Si ya ni las marchas, las consignas, los bloqueos o las tomas de edificios son efectivas?

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Sin embargo, el desinterés político de la sociedad es el mejor aliado de esta situación de podredumbre. La descomposición social (corrupción, injusticia, violencia) encuentra sus mejores aliados en la indiferencia, el conformismo, la ignorancia, la desgana de la propia sociedad en participar políticamente. Es así como por décadas se le ha delegado a un mazacote (bazofia política) la valiosísima labor de llevar el timón de un país. “Siempre van a ganar los mismos” “Para qué votar” “Todos son iguales”: son los argumentos que nos dan el tiro de gracia y que no nos permiten como ciudadanos derrumbar esta losa de inmundicia.

Nuestra realidad está empantanada en la más degradada sátira política.

El próximo año y el 2018 estarán marcados nuevamente por agitación política. Un gobernador entrante en Veracruz que presumirá sus logros nimios ante una prensa coptada que los engrandecerá. Tres partidos que se hermanarán y reconocerán llevando la misma cola de hampa, negociando tras el telón, mientras nos muestran a ocho columnas, un teatro de acusaciones, de dimes y diretes sobre quién es más corrupto.

Por otra parte, una corriente de izquierda que se funda como movimiento social intentará regenerar la forma de hacer política contra viento y marea: MORENA presentó la iniciativa de Ley de Austeridad para el Estado de Veracruz, que consiste en reducir salarios de funcionarios de primer nivel (gobernador, diputados, secretarios de despacho, presidentes municipales, y una larga lista de la alta burocracia) ante el congreso estatal. Ésta ha sido una demanda mayoritaria de la sociedad. ¿Votarán a favor de este propósito los jubilosos diputados del PAN y el PRD?

La oportunidad de cortar de tajo con el desasosiego y el hartazgo se vislumbra en el futuro para Veracruz si como ciudadanos distinguimos entre la honestidad y la charlatanería, entre la austeridad y la mera demagogia de promesas de campaña.

 

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El último chocolate

A Isg

La luz de la luna entraba de canto sobre el gran ventanal del hotel Palmeros. El bullicio de huéspedes no impidió que aún se escucharan los tacones de unas zapatillas escarlata descender por las escalinatas centrales que eran delineadas en espiral por un impecable mármol perla. Si uno camina por la Gran Vía, los colores de los atardeceres se alcanzan a distinguir hasta el horizonte, por allá de las siete de la tarde-noche, hasta donde se pierde la visibilidad de la estación. Solía detenerme en el quiosco de la esquina a mirar el boletín vespertino, leer uno que otro encabezado de las revistas de moda con ese morbo pasajero y ocioso que se tiene después de estar enclaustrado por varias horas de estudio. Nada trascendente, como si de verdad quisiera uno que pasara algo en la vida de los demás y, si a caso, de uno mismo. En la sala de espera del hotel había cuatro sillones enormes, espejos atestiguando un desfile de equipajes de diferentes tamaños y colores, viajeros anónimos ante mi mirada que buscaba detalles en los gestos de gente que iba y venía; algunos con el reflejo y brillo en sus ojos de haber encontrado ese instante que les permitía continuar con su viaje; otros más, con el rostro preocupado de saber que las circunstancias no se habían alineado en el día como lo planeado. También podría adivinar las personalidades de cada huésped con sólo echar una ojeada al interior de esos bultos itinerantes, desgastados por el acontecer de un ajeno proceder, resignados a vagar en la premura del tiempo.

En este atardecer, en realidad no esperaba tanto, aunque la idea era que ella regresara, que la viera descender virtuosamente por las escaleras en impecable espiral, contonearse en los dos últimos peldaños, desafiar la fatuidad de cuatro relojes empotrados diligentemente, regresar su mirada al horizonte y saber que hay cierta belleza en el caos que provoca la ansiedad por no saber qué hay mañana.

No estaría lejos, el eco aún se revelaba en colores escarlata, pero qué es el pasado si no una inflexión errática del pensamiento. La memoria no puede ser futuro, uno no puede andar por allí diciendo recuerdo que mañana escribiré sobre una mujer de zapatillas escarlata que desafiaba la inmediatez del tiempo. Aunque a decir verdad, así es como lo recuerdo hoy. ¿Entonces?

Lo que alcanzo a recordar con toda claridad es que ayer estuvo aquí mi nieta, parece ser que la anestecia que me aplicó la enfermera por la noche para aminorar el dolor, también mejoró el cableado en los enchufes de mis neuronas. ¡Dios mío, cómo se parece a Rosalba! ¿O seré yo quien aproxima todos esos detalles de la belleza, custodiados celosamente por años de paternidad, para verlos florecer nuevamente en el rostro de la inocencia? Rosalba me llamó hace dos meses para decirme que vendría con Antonella, ¡Vaya noticia! ¿Habrá traducido mi hija todo el cúmulo de emociones que se agolparon en un instante por una noticia como esa, y que por ello, no pude reaccionar por unos segundos y decirle que era la felicidad la que me reventaba las arterias con ganas de seguir viviendo? ¿Sabrá que a ello sobrevino la premonición de que en un buen rato de estos tendré que abandonar este asilo, todo extendido, frío, cubierto con algúna sábana tersa, sin poder mirar el último cielo antes de entrar al féretro del silencio, así como se fue el buen Benjamín el año pasado? ¿O más bien, es que ella así lo presentía y, por ello, hacía traer a su única hija desde Italia, para que el abuelo la conociera antes de partir?

<<Antonella>>, no pudo escoger nombre más hermoso mi hija. Llegaron antier, pasaron la noche en el hotel y sólo hasta ayer pude conocerla. La bella Antonella me contó de su mundo con tanta familiaridad ¿En qué momento perdí yo ese brillo en los ojos? <<Nonno>>, Nonno, llamarme nonno con esa gracilidad, no se puede tener el coraje del mundo para detener estas lágrimas. Ahora entiendo cuando alguna vez escuché que los italianos hablaban con las manos. Pero es que ella no habla con las manos, cautiva cada frase con su gesto, sugiere un ritmo acompasado, acelerado por momentos, que sin remedio hace caer a quien le escucha en ese éter perfumado de apacibilidad, espontaneidad, el instante hechizado. <<Te he traído unos chocolates nonno, la mamma me ha dicho que puedes comerlos>>.

Y el tiempo estaba allí nuevamente, balanceándose en el instante de un poema.

Caminar por el Paseo de Recoletos acentuaba esa atmósfera de nostalgia europea que no me pude quitar ni siquiera a mi regreso a México. Eran los sábados cuando prefería observar todo desde El Gran Café de Gijón. Supe ahí, una tarde otoñal, que mis ojos gustaban de observar cómo los madrileños gesticulaban enfáticamente, parecía que discutían, más bien, no charlaban, alegaban cosas del fútbol, de la oficina, de la hipoteca, y también de cosas del amor y del futuro de España. Poco a poco ese mal hábito de leer las gesticulaciones se trasladó a leer el gesto corporal, ignorando paulatinamente las palabras de los interlocutores, pues en muchos de los casos, era el lenguaje corporal el que adquiría más significado, el que me decía más, y el hablado, por consiguiente, el que revelaba menos. Aquella semana había estado estudiando unas cinco horas cada día en el conservatorio, mi profesor de piano quería que le llevara de memoria para la siguiente lección el nocturno de Chopin y el estudio de Scriabin. Porqué tanta insistencia en esas digitaciones si al fin y al cabo mis manos eran las que estaban tocando y no las de su profesor ruso. Repasaba mentalmente esos dedos, sentado a un costado del Paseo de Recoletos, cuando se sentó junto a mí una chica con una mirada perdida, en realidad no me di cuenta en qué momento llegó ahí. Cuando giré mi cabeza, justo cuando mentalmente había tocado el acorde con fermata para retomar la siguiente frase, ella ya estaba apostada, sentada con sus jeans, unas botas marrón, blusa floreada y un bolso sobre sus piernas. Me observó de refilón y sin mediar presentación me preguntó del porqué movía tanto mis dedos, que si estaba ansioso esperando a alguien. Le dije que no, que no esperaba a alguien, que sólo estaba estudiando unas cosas. Así que no tenía la mirada tan perdida, pensé.

-¿Qué cosas estudias, escribes mentalmente en la máquina de escribir?

-No, no, estudio mentalmente mis lecciones de piano, las memorizo.

– Ah, qué extraño, así que imaginas el piano enfrente de ti y tocas, supongo que imaginas los sonidos. ¿Y cuándo tocarás, hasta que las memorices?

– Bueno, sí, las tengo que memorizar y las tocaré cuando tenga listo todo el programa.

– Eso quiere decir que pronto, ¿me vas a invitar a tu concierto?

– Sí, claro, digo te voy a invitar, pero quizá sea dentro de cuatro meses, en las fechas de audiciones de fin de semestre.

Así fue como nació una relación que me mantenía puliendo cada detalle de mi programa, me motivaba a estudiar y al mismo tiempo a verla cada viernes. Aunque ella no sabía nada de música clásica, parecía que me entendía cuando le explicaba sobre el contexto en que algunos compositores escribieron sus obras, en particular, las que estaba tocando. Ya por el cuarto mes, un par de días antes de mi recital, supe su nombre y ella el mío. Al parecer, desconocer nuestros nombres no fue algo tan importante para establecer el vínculo más hermoso de amistad en mis años de estancia en Madrid. Lo que trascendió de ello, sí, de la casualidad, fue que ahora a más de sesenta años, continúe recordando a esa chica que solía hacerme reír, me cuestionaba por comportamientos que yo consideraba lógicos, me hacía ver detalles de lo cotidiano y de la vida a los que yo, ni por error, hubiera imaginado. Y miren que mi memoria me hace jugarretas, pero ella ha seguido allí presente. No entiendo cómo han funcionado mis neuronas todos estos años, son tan caprichosas haciéndome recordar lejanos eventos y robándome otros tantos más tan inmediatos. Ella me decía que yo ya no podría adaptarme a mi regreso a México, que ella tenía un pequeño lunar en la espalda que no le gustaba, que aquellos días para ella eran grises. Por momentos, en nuestras conversaciones, el silencio era nuestro tercer amigo, llegaba, reflexionaba, nos daba una pausa con su mirada, nos arropaba, y sin la incomodidad de la incertidumbre, se despedía dejándonos más cómplices que la semana pasada. Contemplamos por largo rato el Tríptico del jardín de las delicias, era nuestra primera visita al museo, en todo ese momento contuvimos el aire, hasta que coincidiendo con un suspiro me tomó de la mano. Ella me llegó a preguntar si había imaginado el movimiento de las estrellas al tocar alguna pieza, o si en algún momento toqué alguna obra con los ojos cerrados imaginando el golpe del oleaje sobre las rocas. <<Porque, sabes, a veces la música se clava como una daga muy dentro, como las palabras, puede ser nostalgia, quizá tormenta, ese colorido de flores en la primavera, o tal vez ese haz de sol entrando por la ventana en el invierno; nuestras lágrimas deben tener esa música traducida en emociones>> Entonces supe que ella sabía más de música que yo.

Le dije a Antonella que sí, que sí podía comer chocolates. Pero su madre me dijo que ella no podía, que ya habían encontrado esa reacción alérgica al chocolate y que sería mejor que Antonella no los probara. Así que convidamos a la enfermera, al doctor en su visita de las once, a doña Esme que pasaba hablando entredientes, y al joven Carlos, quien se acercó a retirar la bandeja del almuerzo. Al final, ya por la tarde y antes de que Rosalba pasara por Antonella, sólo quedaba un chocolate sobre la mesa. Antes de irme a la cama, miré la envoltura dorada del chocolate, observé el pequeño detalle del paisaje, quizá de alguna región de la Toscana, no lo sé, lo dejé sobre el buró y cerré mis ojos imaginando a Antonella correr por esos paisajes campiranos.

El profesor Vasiliev me dijo que podía llegar a las seis treinta, casi hora y media antes de mi recital, probar el piano de la sala, calentar y estar bien concentrado. No sólo se trataba de mi recital, era también la evaluación en la que estarían los otros profesores del departamento de piano. Era la primera vez que tocaría el Steinway del conservatorio, era la primera vez en la que realmente estaba interesado en que alguien me escuchara en el público. Comencé calentando con la primera parte del Chopin, hice una pausa, y al escuchar el eco de la sala vacía mi instinto me hizo voltear a ese espacio que provoca el silencio. Allí estaba ella, nuevamente no me percaté en qué momento había llegado, nos miramos, sonreímos, <<has llegado muy temprano, el recital es a las ocho>>, <<lo sé, quería estar segura de que encontraría el aula>>. Ya en el pasillo entre la primera fila y el foro, a unos pasos de donde me encontraba me dijo que traía un presente para mí, dejó sobre la duela una pequeña caja y se sentó al fondo de la sala. Continué tocando el nocturno, no había mejor forma de inspirarme al saber que ella estaba ahí respirando, quizá conteniendo el aliento, quizá imaginando el correr del cinturón de la Vía Láctea con sus ojos cerrados en la noche más oscura.

Nos encontramos en constante dualidad, entre lo que vemos de nosotros mismos y lo que otros ven de nosotros. Nuestras cien billones de neuronas en el cerebro crean constantemente nuevas conexiones. Me mantengo escribiendo como una manera de reducir el deterioro de mi memoria en los últimos años, no sé qué tanta plasticidad haya logrado en mis cableados, pero aquí estoy rememorando mis años de juventud y de enamoramiento. Yo no me veía como un adolescente retraído, ni mucho menos serio o tímido. Por el contrario, mi cerebro estaba constantemente agitado, era una máquina asimilando información ágilmente, procesaba y creaba, cuestionaba, dudaba y pocas veces daba por sentado las circunstancias, de esta forma desarrollé una estructura de pensamientos en constante cambio con la cual me explicaba la vida. Mi carrera de pianista me dio la oportunidad de viajar aquí y allá, conocer culturas contrastantes, personajes, amigos, comprender las aparentes diferencias entre un pueblo y otro, e identificar que tenemos más cosas en común que comportamientos irreconciliables.

Después de mi recital busqué a la chica por la que había tocado esa noche, pregunté por ella, <<sí, una chica con un jersey azul, botas marrón y unos jeans>>, nadie me daba razón de ella. Javier, el conserje que esperaba a que todos abandonaran la sala para cerrar, se acercó y me dijo que mucho antes de que comenzara el recital vio a una chica desvanecerse en el patio central, se acercó a ella, trató de levantarla, pero al parecer estaba sufriendo una crisis de epilepsia, llamó a la ambulancia, la atendieron, la subieron y se la llevaron a la Cruz Roja Moratalaz, <<sí, era una chica con jersey azul>>, porqué tan lejos, pensé.

Fui a la cruz roja al siguiente día y sólo me confirmaron que habían atendido a una chica con una crisis de epilepsia, se habían asegurado que estaba bien, nada grave y salió por su propio pie. Regresé los viernes a esperarla en nuestro lugar de encuentro, la busqué en otros días, por otras calles, las estaciones de autobuses, el metro. No volví a saber de ella más.

La mejor traducción de entanglement pudiera ser entrelazamiento, es ese enredo entre partículas distantes o cercanas, las cuales no pueden ser descritas u observadas de manera independiente. Después de conocer sobre este fenómeno hace apenas unas décadas, me he preguntado si este extraño comportamiento se puede aplicar entre las personas, o si acaso, que dos partículas o grupo de partículas pudieran ocupar un espacio en dos personas llegando a estar entrelazadas entre sí. ¿Y si la sensación que se suele tener con otras personas, de estar “conectados” tuviera algo que ver con este entrelazamiento? ¿O es simplemente una elucubración tan disparatada como suelen serlo las reflexiones inmediatas de la pseudociencia? De cualquier modo, hay algo que nos hace mantenernos enredados de por vida, conciente o inconcientemente, con algunas personas que se nos cruzan por el camino. ¿Será el corazón tan testarudo?

Rosalba recibió la llamada del hospital a las seis con diecisiete minutos de la mañana notificándole que su padre había sufrido un infarto y había fallecido media hora antes.

Cuando la enfermera vio a Antonella llorar desconsoladamente afuera de la habitación de su abuelo, ésta le dio el último chocolate que él había dejado sobre su buró.

Esa noche, el abuelo se había soñado en el vestíbulo de un gran hotel en Madrid; él engalanado con un impecable traje negro esperando su cita, mientras de las escaleras descendía su enamorada con un vestido rojo. Curiosos, cuatro relojes que al igual que decenas de huéspedes que entraban y salían, no sabían con certeza en qué tiempo se encontraban.

 

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Óleo sobre lienzo 

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En mi interior, un papalote se eleva solitario entre la noche inconmensurable, un niño descanza sobre una roca junto al mar y una mujer se mece en la orilla del brillo lunar.

Suspicacias cuánticas

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Y allí estás, excitando las alas del destino.

Y aquí, tan testarudamente, mis brazos que no descansan en buscar tu abrazo.

Porque al final allí, es sólo un decir,

un adverbio accesorio de tiempo que, de tan indeterminado,

me profiere esa vaguedad del universo.

 

Allí estás, enamorándome de tus vertientes líquidas

y de tus lechosas espirales.

¿A dónde me llevas tan vertiginosamente?

¿En dónde depositas nuestros polvos impasible?

Si estás desde el fin de los tiempos, allende colapsando en el origen,

tal cual brota nuestra vida, ¿no será tu viva llama

reflejo burlesco de otros multiplicados, quienes también están escribiendo?

 

Ahí estás, si cabe algo de certeza, aquí estás, si cabe algo de gratitud.

Quizá sea el pasado quien se ha enamorado del mañana,

quizá sea el futuro, la infinita caricia del presente.

 

Aquí estás, quietud, como una carambola grotesca de circunstancias,

desapareciendo y ruborizando el caos como parte de esa vorágine elegante.

Y es que, desde tus destellos de lagos siderales,

se hunden en mi corazón esas enigmáticas interferencias,

fundamentales corpúsculos que definen nuestra realidad.

 

Así te observo, mientras me sonríes sutilmente,

cuando ya he hecho, involuntariamente, desaparecerte en otro instante.

Ven aquí, soy aquel cuantas veces ha delineado esa flor sobre tu espalda.

 

Ven aquí, con tus alas de destino

y, celosamente en el azar, profiere ese desafío poético sobre mis sienes.

Quiero depositar sobre mi amada los pétalos de color de luna

que he atesorado desde mi infancia.

 

Porque aquí, en este grano cósmico de la tierra,

tan testarudamente, debía decirle que le quiero.

 

 

Luciérnagas

 

 

Allí van las luciérnagas encendiendo su alquimia vagabunda,

luciferinas en su noche de encantamientos.

Allí va el río de luz murmurando vaporasamente

esos cánticos de aleteo de mariposas taciturnas.

 

Y tu cuerpo terciopelo, agolpándose silenciosamente como hiedra.

 

Allí va la hermosa luna negra,

sempiterna destilando licor de seda.

Deambulando en su extenso cortejo de poemas,

abriéndose como orquídea reina con su ofrenda.

 

Y es que el silencio debe ser un perfume,

y el sonido, la noche que brota entre tus piernas.

 

Allí van las luciérnagas murmurando amorosamente.

 

 

 

La apuesta del gobierno federal por Yunes Linares

Ante la estrepistosa caída en las preferencias electorales de Héctor Yunes y su nula capacidad de recuperar sus simpatías ante los veracruzanos, a nivel federal se ha echado a andar el “Plan B”.

Aunada a la creciente e imparable popularidad del candidato Cuitláhuac García por Morena, la solución del gobierno federal, a través de Miguel Ángel Osorio Chong, ha sido pactar con el candidato de la alianza PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares. De esta manera, al obtener el triunfo, el secretario de gobernación con miras en su carrera por la presidencia del 2018, se llevaría a la bolsa un territorio determinante en número de votos y se posicionaría por delante de Fabio Beltrones, quien ha apostado por un desfallecido Héctor Yunes Landa.

El objetivo sería, aparentar una transición y alternancia en el poder, en donde el priismo que ha gobernado por más de ochenta años sea “derrotado” por el PAN-PRD e impedir así, a toda costa, que Morena logre su primer bastión en el país.

Osorio Chong Yunes Linares

Las señales de este pacto silencioso se han ido tejiendo desde meses atrás. En su paso reciente como diputado, Yunes Linares fue agraciado con la designación para ser presidente de la Comisión de Seguridad Pública dentro de la cámara de diputados, cargo que fue negociado en el cabildeo entre el PRI y el PAN y, finalmente, aprobado con el visto bueno de Osorio Chong. Fiel lacayo del gobierno foxista, el controvertido ex socio de Elba Esther Gordillo, ya como diputado federal votó a favor de todas las iniciativas de Peña Nieto, incluído el paquete de egresos 2016 que reduce drásticamente el presupuesto a educación. Por otra parte, la amenaza del PRI al demandar ante la PGR a Yunes Linares por ejercicio indebido del servicio público, peculado y enriquecimiento ilícito, misteriosamente ha quedado en la congeladora.

Otra notoria señal ha sido la retahíla de ataques que Yunes Linares ha propinado a Javier Duarte, pues ésta ha sido una simple estrategia mediática, ya que en ningún momento ha equiparado la barbarie y corrupción que también se hace manifiesta por la política social y de seguridad del gobierno federal. ¿Porqué como diputado federal Yunes Linares no hizo, y no hace ahora como candidato, cuestionamientos a la política encabezada por Peña Nieto? ¿Porqué ambos callan sin señalamientos mutuos ante el Panama Papers? El primero, por el involucramiento de su hijo Omar Yunes Márquez y el otro, por el de su contratista predilecto Hinojosa Cantú. ¿Porqué Yunes Linares acude a la Fiscalía General de Veracruz para denunciar penalmente a Javier Duarte y no lo hizo como diputado ante el pleno del Congreso?

Osorio Chong Yunes Linares

Recordemos que ha sido la bancada de Morena en la legislatura la que ha interpuesto al menos tres demandas de juicio político contra el gobernador de Veracruz por endeudamiento, desapariciones y asesinatos. Por el contrario, Yunes Linares aplaudió la política en materia de seguridad de Peña Nieto en una de sus pocas intervenciones en la cámara de diputados.

Así, la elección para gobernador ha dejado entrever dos frentes, uno local, encabezado por Fabio Beltrones y su alfil Yunes Landa. Y el otro, comandado desde las altas esferas en Bucareli para apuntalar a un camaleón que ahora se viste de azul y amarillo, Yunes Linares. Beltrones y Osorio Chong echan a andar localmente una transición de farsa democrática. Recuérdese también la simulación de alternancia Zedillo-Fox y su posterior refrito, Calderón-Peña Nieto.

En esta pugna por el poder, a fuego cruzado a quedado Javier Duarte, quien se niega a negociar con Yunes azul y, con su grupo de poder, se atrinchera para jugársela el todo por el todo, pues su estrategia final será comprar la elección perpetrando un fraude en todas sus expresiones.

Sin embargo, en esta contienda ha saltado a la palestra un candidato de formación académica, sencillo y con una forma austera de hacer campaña. Los primos Yunes no saben cómo detenerlo. Al estar acostumbrados a su forma tradicional de hacer campaña (pagando encuestas, teniendo a sueldo “líderes de opinión”, rodeados de guaruras y con actos multitudinarios) se ven imposibilitados en convencer con sus propuestas. Cuitláhuac García, por su parte, se ha ganado de norte a sur la simpatía de miles de veracruzanos, y sin terner un pasado dudoso como los primos Yunes, los está poniendo en jaque.

Osorio Chong Yunes Linares

 

garcia.tonatiuh@gmail.com

                                                                                                                        a ti, diciembre

Hay instantes que definen el color del tiempo

Inviernos de suave gris a los que se extraña

Miradas que ciegan mirando al sol perpetuo

Trazos de palabras en el horizonte que nos engaña

 

No conjuro a la sombra de ser cautiva

La que augura en penumbra la razón de su cruel verdad

Pues la verdad camina a ciegas sin ser denuesto

Y sin ser nuestro, el tiempo imperecedero en su celeridad

 

Cuando no ha de mirar el tiempo

El efímero perfume de tu piel se derrite por la noche más eterna

Cuando no ha de ensombrecer envanecido el destino

La vida se dispersa como corola de sol en el firmamento

 

Llevo instantes de luz en mi pecho

Inviernos de suave gris flagelo

Llevo el horizonte ensortijado en mi andar incierto

 

Si el presente fuera simple percepción de luz

Si las horas no deformaran cual gotas el llano lago de reflejos

¿En qué fuente del jardín de ensueños recordaría sus besos?

¿En qué páramo remoto mi cuerpo se fundiría en la arena?

 

Hay instantes que fulguran la belleza de un abismo

Segundos que permanecen iluminados entre las neuronas

Y entrelazados, nuestros cuerpos en el recuerdo

 

Hay instantes que definen el color del tiempo

 

 

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